Bienvenid@ a JHS
Un espacio para reflexionar sobre la palabra de Dios y su presencia en la vida diaria.
Iesus Hominum Salvator
Sara duda ante una promesa que parece imposible y, en el fondo, hace la misma pregunta que nosotros: “¿Siempre cumple Dios?”; JHS, que representa a Jesús, responde a esa duda mostrando que Dios sí cumple siempre sus promesas, no según nuestra lógica ni en nuestro tiempo, sino en su propósito perfecto, donde incluso lo que parece tarde o imposible puede convertirse en vida.
15 de septiembre de 2026

Ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno es un miembro de él.
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 12-14. 27-31
Hermanos: Así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos, forman un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque todos nosotros, seamos judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu. El cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos.
Pues bien, ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno es un miembro de él. En la Iglesia, Dios ha puesto en primer lugar a los apóstoles; en segundo lugar, a los profetas; en tercer lugar, a los maestros; luego, a los que hacen milagros, a los que tienen el don de curar a los enfermos, a los que ayudan, a los que administran, a los que tienen el don de lenguas y el de interpretarlas. ¿Acaso son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Son todos maestros? ¿Hacen todos milagros? ¿Tienen todos el don de curar? ¿Tienen todos el don de lenguas y todos las interpretan? Aspiren a los dones de Dios más excelentes.
Palabra de Dios.

R/. Sirvamos al Señor con alegría.
Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo entremos en su templo. R/.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que él fue quien nos hizo y somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R/.
Entremos por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos, alabando al Señor y bendiciéndolo. R/.
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia y su fidelidad nunca se acaba. R/.

Ya ti, una espada te atravesará el alma.
Del santo Evangelio según san Lucas: 2, 33-35
En aquel tiempo, el padre y la madre del niño estaban admirados de las palabras que les decía Simeón. Él los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: «Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma».
Palabra del Señor.
Un espacio para reflexionar sobre la palabra de Dios y su presencia en la vida diaria.
Pertenecer al cuerpo de Cristo nos exige amar sin reservas, compartiendo tanto el gozo como el dolor. Así como una espada atravesó el alma de María, nuestra fe implica entrega absoluta. No estamos aislados: sirvamos al Señor con alegría, reconociendo que cada don personal es vital para sostener a los demás. Tu vida es una pieza clave; úsala hoy para unir.